Pintar una fachada no es solo una cuestión estética. Es también una cuestión de protección, seguridad y mantenimiento del valor del edificio. Por eso, en Mapa Instalaciones, hemos diseñado un servicio que prioriza la confianza, la durabilidad y el cuidado de cada detalle.
Primero, trabajamos siempre con materiales de alta calidad, especialmente seleccionados para resistir las condiciones de Mallorca: humedad, salinidad, exposición solar intensa, viento… No todas las pinturas sirven para todas las fachadas, y nosotros lo tenemos muy claro.
Segundo, antes de aplicar la primera capa de pintura, nos aseguramos de que la superficie esté en perfectas condiciones. Eso incluye limpieza con agua a presión, reparación de grietas, sellado de fisuras, eliminación de moho si lo hubiera y preparación con imprimaciones adecuadas.
Tercero, cumplimos con todos los estándares de seguridad laboral, tanto para nuestro equipo como para los vecinos o personas que puedan estar en la zona durante la obra. Usamos andamios homologados, elevadores, arneses y señalización, porque para nosotros, la seguridad no es negociable.
Y por último, entregamos cada proyecto en tiempo y forma, sin retrasos injustificados, con todo bien recogido, y garantizando el resultado final. Así es como ganamos la confianza de nuestros clientes, y por eso muchos de ellos vuelven a llamarnos cuando necesitan renovar otras zonas del edificio o recomendarnos a otras personas.